Después del tratamiento para hepatitis C ,atentos al cáncer de hígado.

El control cada 6 meses de las personas que realizaron tratamiento para hepatitis C con antivirales de acción directa , es fundamental para prevenir o tratar a tiempo si aparece cáncer en el hígado

La hepatitis C puede curarse con un tratamiento compuesto por antivirales de acción directa (DAA), pero la eliminación de la infección no siempre mejora la salud del hígado lo suficiente como para prevenir el desarrollo de cáncer hepático.

Existen pruebas que demuestran que las personas con cirrosis que recibieron tratamiento con anterioridad por el cáncer hepático presentan una elevada tasa de recurrencia de dicha dolencia.

Dos estudios, llevados a cabo en Italia y España han descubierto que aproximadamente el 30% de las personas tratadas con anterioridad de cáncer hepático experimentaron una recurrencia de dicho cáncer dentro de una mediana de seis meses tras finalizar el tratamiento de la hepatitis C. Los dos grupos de investigadores consideraron que la tasa de recurrencia de cáncer en sus pacientes era inusual y advirtieron a los médicos que estuvieran atentos a la posible recurrencia del cáncer hepático.

Dos estudios que investigaban el riesgo de cáncer hepático y presentados en el Encuentro del Hígado han demostrado que el riesgo de sufrir este cáncer no se ve incrementado en el caso de personas curadas de la hepatitis C tras un curso de tratamiento con DAA.

Sin embargo, un equipo de investigadores italiano descubrió que la las personas que desarrollaron cáncer hepático durante el tratamiento antiviral o poco después de finalizarlo fueron más propensas a desarrollar una forma agresiva de esta dolencia, debido quizás a los cambios producidos en el control inmunológico del hígado como resultado del tratamiento.

Todos los estudios que se publican referidos a personas ya tratadas con antivirales de acción directa son muy recientes y aún la cantidad de pacientes estudiados en cada investigación son pocos. Igualmente es importante estar atentos y continuar rigurosamente con los controles una vez finalizado el tratamiento para hepatitis C

Edición: Hepatitis 2000

Fuente: GTT-VIH

Optimizan tratamiento del VIH Sida en niños con nanotrasportadores

Investigadores argentinos desarrollan nanotransportadores para optimizar el tratamiento del VIH Sida en niños

Este novedoso sistema constituye una significativa mejora respecto de las estrategias de tratamiento disponibles en la actualidad para pacientes pediátricos
También en estudios in vivo con animales de experimentación, los expertos del Departamento de Tecnología Farmacéutica y de la Cátedra de Farmacología evaluaron en comparación el efecto de los nanotransportadores micelares como vehículo de la droga, con una formulación pediátrica disponible comercialmente y una suspensión extemporánea de nevirapina (NVP), utilizadas para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el VIH/SIDA es un importante problema de salud pública. Recientemente, el Programa Conjunto de Naciones Unidas para el Sida (ONUSIDA) emitió su reporte anual donde estimó que, en 2015, 36,7 millones de personas vivían con VIH en todo el mundo. El VIH puede transmitirse de la madre al hijo durante el embarazo, el parto y después por la lactancia materna. Prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo constituye un desafío en todo el mundo desde 1998.

Acorde con las estadísticas mundiales correspondientes a 2015 presentadas por ONUSIDA, el 49% de todos los niños que vivían con el VIH tuvo acceso al tratamiento en ese año, mientras que en 2010 el índice se situaba solo en un 21%. Además, el 77% de las embarazadas que vivían con el VIH tuvo acceso a medicamentos antirretrovirales en 2015 para prevenir la transmisión del VIH a sus bebés.

Los beneficios del tratamiento como prevención son cada día más evidentes. A nivel mundial, los casos de nuevas infecciones en niños han descendido en un 50% del 2010 al 2015. Además, las muertes relacionadas con el sida han disminuido en un 45% desde las máximas registradas en 2005. Hoy en día, el VIH pediátrico ha sido casi eliminado en los países desarrollados, pero, por desgracia, la situación es diferente en los países con índices medios y bajos de desarrollo. La mayoría de las nuevas infecciones ocurren en África. Allí, de los 70 mil bebés que nacían con VIH en 2000, se ha bajado a menos de 6 mil por año. Y de una expectativa de vida media para la población de 52,7 años en 2003, se ha subido a 62,9 años en 2014.

En la Argentina, un informe del Ministerio de Salud de la Nación advierte que en 2015 se notificaron en total 6.000 nuevos casos de VIH, 6.500 diagnósticos y 1.400 muertes. Actualmente unas 126 mil personas viven con VIH en la Argentina, de las cuales solo el 50% conoce su situación. De estas últimas, solamente 47.000 están bajo tratamiento, un 69% en el servicio público y el resto cubiertos por seguridad social y prepagas.

En la actualidad, el tratamiento recomendado por la OMS para la profilaxis de la transmisión del VIH de madre a hijo, en el caso de los lactantes, consiste en una única dosis por vía oral de NVP al nacer (2 mg/kg) seguida de dosis diarias de la droga (5 mg/d) hasta al menos las seis semanas de edad. Sin tratamiento, el 50% de los niños muere antes de los 2 años de edad.

“El fármaco se comercializa como comprimido o suspensión oral, pero la suspensión es la única formulación pediátrica disponible. Además, es de difícil administración teniendo en cuenta las pequeñas dosis requeridas para lactantes. Esto aumenta la posibilidad de errores de dosificación, y complica la adhesión al tratamiento”, sostiene el doctor Diego Chiappetta, profesor asociado de la cátedra de Tecnología Farmacéutica  de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (FFyB) de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la República Argentina (CONICET).

“Uno de los problemas asociados a esta droga –explica Chiappetta– es su baja solubilidad en agua. La disolución de la droga ha sido considerada el paso limitante para su absorción gastrointestinal. Por eso nos propusimos mejorar las formulaciones farmacéuticas pediátricas para incrementar la solubilidad de la droga en agua y, en consecuencia, su biodisponibilidad al administrarla oralmente; y que aumente así la eficacia terapéutica, la cual debe ser del 95%”.

“En particular –señala por su parte la doctora Marcela Moretton, jefa de trabajos prácticos de Tecnología Farmacéutica I e investigadora CONICET– nos abocamos al mejoramiento de la formulación pediátrica utilizada actualmente mediante el uso de nanotransportadores. La encapsulación de fármacos lipofílicos dentro del núcleo hidrófobo de micelas poliméricas es una de las estrategias nanotecnológicas más atractivas para incrementar la solubilidad acuosa y la biodisponibilidad oral de algunos fármacos. Una alternativa interesante es la adición de cosolventes farmacéuticos para mejorar el rendimiento de las dispersiones micelares en la solubilización de drogas”.

Este proyecto surge a partir de problemáticas encontradas a nivel hospitalario. Nuestro objetivo fue diseñar nanotransportadores micelares de la NVP para utilizarlos como sistemas de “delivery” de la droga. Sobre la base de nuestros resultados podemos concluir que esta novedosa formulación acuosa de NVP podría ser considerada como un tratamiento efectivo para prevenir la transmisión madre a hijo del VIH/SIDA”, grafican los expertos de la FFyB.

Edición: Hepatitis 2000

Fuente: Nadia A. Longo Carbajosa/FFyB/UBA/DICYT dicyt.com

Antes del tratamiento para Hepatitis C, hacer serologia para HVB

Hepatitis C. Recomienda realizar serologia para hepatitis B , antes del tratamiento con AAD

La AEMPS( Agencia Española de medicamentos y Riesgos Sanitarios) aconseja realizar serologia frente a la heptitis B antes del inicio del tratamiento con Antivirales de acción directa en todos los pacientes candidatos a este tratamiento, así como en los actualmente en tratamiento.

Las recomendaciones de la Agencia sobre los riesgos de los antivirales de acción directa en el tratamiento de la Hepatitis C, son realizados luego del estudio de diferentes informes.

El Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia Europeo (PRAC) ha finalizado la evaluación del riesgo de reactivación de hepatitis B y de la aparición de recurrencia de carcinoma hepatocelular (CHC) en pacientes tratados con antivirales de acción directa (AAD) para la hepatitis C.

Esta revisión se inició con motivo de casos de reactivación de hepatitis B recibidos por notificación espontánea y publicados en la literatura, así como por los resultados de un estudio sobre recurrencia de CHC en pacientes tratados con AAD. Se han evaluado los datos de ensayos clínicos, de la literatura médica y de la notificación espontánea de sospechas de reacciones adversas, así como la información proporcionada por un grupo de expertos.

Tras la revisión de la información disponible sobre la asociación del uso de antivirales de acción directa (AAD) con los riesgos de reactivación de hepatitis B y carcinoma hepatocelular, la AEMPS recomienda realizar serología frente a VHB antes del inicio del tratamiento con AAD en todos los pacientes candidatos a este tratamiento, así como en los actualmente en tratamiento. El seguimiento y tratamiento de los pacientes coinfectados con VHB y VHC deberá realizarse según las guias de práctica clínica actuales.

Los pacientes sin carcinoma hepatocelular previo, con fibrosis avanzada y cirrosis, con respuesta viral sostenida tras tratamiento antiviral, deben continuar siendo monitorizados ecográficamente cada 6 meses para vigilar la aparición de carcinoma hepatocelular, de acuerdo a las guías de práctica clínica.

Como medida de precaución, en los pacientes infectados por VHC con carcinoma hepatocelular que hayan alcanzado respuesta radiológica completa y sean candidatos a tratamiento antiviral para conseguir la erradicación del VHC, debe considerarse individualmente el beneficio frente a los riesgos potenciales, teniendo en cuenta la situación clínica del paciente.

Edición: Hepatitis 2000
Fuente: imfarmacias

Hepatitis B y cirrosis,enfermedades traicioneras dijo el cantante Raphael

«Mi enfermedad era muy traicionera y no daba la cara», reveló el cantante Raphael en una entrevista

El cantante hace un repaso a su vida y su carrera  sin omitir el momento más duro de su vida: la cirrosis hepática que casi le cuesta la vida y el transplante que le salvó en 2003

El andaluz se ha confesado y ha hecho un repaso a su vida y carrera sin omitir su momento más duro: su lucha contra la Hepatitis B desde 1985, que con el paso de los años casi le llevó a la muerte.

«Mi enfermedad era muy traicionera y no daba la cara», ha confesado el artista. «Yo no he bebido nunca ni he fumado. Yo no soy bebedor, pero empecé a beber botellitas de esas pequeñas de los hoteles porque me hacían dormir. Cuando empecé a notar síntomas de cosas jamás pensé en el dichoso botellín para dormir», ha explicado Raphael.

Negación, y un transplante que salvó su vida
Raphael ha confesado a Bertín Osborne que, aunque notaba los síntomas, tampoco quiso enterarse nunca de ellos. Incluso, el cantante llegó a ocultar su enfermedad a su mujer, Natalia Figueroa, porque en ese momento se encontraba viviendo en un hotel de Barcelona. «Yo alargaba los viajes. Decía ‘no voy esta semana a Madrid’», ha reconocido el artista.

Tras los episodios de negación, Raphael viajó a Valencia grabando el especial de Navidad, donde pasó un mes trabajando en uno de sus peores momentos. «Terminé en Valencia y me fui corriendo al hospital y ahí salió todo. Y aún así, yo hice mi último programa de Navidad». Allí, según ha narrado visiblemente emocionado, su amiga íntima Rocío Jurado fue una de las personas en decirle que no estaba bien.

«No quería someterme a un transplante. Finalmente lo tuve que hacer, porque sino iba a morir. El día de la operación fue de vida o muerte, o llegaba el hígado, o no podía continuar viviendo. Es curioso que fue Rocío Jurado la que me dijo que no estaba bien, y ahora es ella la que no está aquí con nosotros».

Raphael también ha querido hablar de su transplante de hígado, que llegó después de meses de pruebas y recaídas médicas. Incluso, tras varios ingresos hospitalarios. La salud del artista era tan delicada entonces que su vida dependía, únicamente, de un transplante debido a la gravedad de su cirrosis hepática. Finalmente, y tras pasar por la lista de espera, Raphael recibió un hígado el 1 de abril de 2003. Desde entonces, se ha convertido en un abanderado y defensor del sistema de donación de órganos

Edición : Hepatitis 2000

Fuente: ABC.es

Trasmision de hepatitis C en una clinica de Buenos Aires, avanza el juicio

Irá a juicio el director de la clínica donde hubo seis contagios, uno fatal.

Los hechos sucedieron los días 5 y 10 de septiembre de 2012, en la clínica que funcionaba en Gorriti 371 de Bahía Blanca. Todos los pacientes afectados fueron atendidos con el mismo gastroenterólogo y anestesista y con idéntico mecanismo de sedación, aunque realizaron diferentes tipos de endoscopía.

Como resultado del contagio, falleció una persona y otras 6 personas sufrieron lesiones graves.

Dos hipótesis de contagio
A partir de las pruebas reunidas (especialmente pericias y testimonios) se estableció que las vías de contagio pudieron ser dos: la reutilización de objetos descartables en la sedación o el incumplimiento de las normas de protocolo sobre la limpieza y desinfección de los aparatos endoscópicos.

Los dichos de varios pacientes que se atendieron en esas fechas constituyen un fuerte indicio de las condiciones generales y de higiene de la clínica. De hecho, una médica veterinaria, conocedora de bioseguridad, dijo que le había llamado al atención que el suero y la vía “estaban usados”.

Otra testigo remarcó como sorprendente la cantidad de gente que entraba y salía de las salas donde se practicaban los estudios.

El médico Sergio Seri, director de Fiscalización de Región Sanitaria I, concluyó que, de cumplir con todas las medidas de seguridad de esterilización y desinfección (trámite que demanda unos 30 minutos), no hubiera sido posible, en el horario de atención previsto, realizar 22 estudios el día 5 de septiembre de 2012 y 14, el día 10.

“Una práctica habitual”
Los camaristas reconocieron que Baroni, como director médico, no podía controlar la labor de todos los profesionales, aunque “conocía las circunstancias generales en las cuales se realizaban los estudios”.

Explicaron que los días que Baroni atendió para esa fecha, el 6 y el 11 de septiembre de 2012, concurrieron más pacientes que los días de contagio, con lo cual otorgar tantos turnos por día era “una práctica habitual”.

“No solo no la desconocía (Baroni), sino que la aceptaba”, sostuvieron.

Rivadeo era asistente tanto de Casalini como de Baroni y “empleaba las mismas técnicas de limpieza y desinfección con ambos”. Ese dato, según la Cámara, “lejos de desligar a Baroni, lo compromete aún más”, teniendo en cuenta que la “modalidad imprudente” era la misma en todos los casos.

“Tenía obligación de controlar la labor de los profesionales y las condiciones generales de higiene en las que se llevaban a cabo los estudios”, agregaron.

La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal revocó el sobreseimiento del director médico del Instituto de Diagnóstico Digestivo de Bahía Blanca, donde hace 4 años se produjeron, por contagio, 6 casos de hepatitis C, uno de ellos mortal.

De esta manera, el doctor Roberto Eduardo Baroni deberá ir a juicio, al igual que los otros procesados: el médico Oscar Gustavo Casalini, el anestesista José Luis Calió y la técnica radióloga Gladys Susana Rivadeo, todos acusados de homicidio culposo (un caso) y lesiones culposas (cinco hechos).

La sala II (doctores Hernán Alfredo Mones Ruiz y Guillermo Emir Rodríguez) aceptó el planteo de los abogados José Luis Alonso y Rubén José Diskin, representantes de los particulares damnificados.

La fiscal Olga Herro, en principio, había pedido que Baroni vaya a juicio, aunque, una vez que la jueza de Garantías Gilda Stemphelet dictara su sobreseimiento, el fiscal general, Juan Pablo Fernández, desistió de apelar.
Edición: Hepatitis 2000
Fuente: Lanueva