Pruebas mas comunes para detectar enfermedades hepáticas

En esta hoja se describen algunas pruebas comunes que se realizan para el diagnóstico o tratamiento de problemas hepáticos. El proveedor de atención médica le dirá cuáles son las pruebas que necesita.

Algunos procedimientos para examinar el hígado

A continuación se indican los procedimientos que se realizan para observar el estado o el funcionamiento del hígado y de los órganos relacionados con él (como la vesícula biliar o los conductos biliares).

La biopsia del hígado es un procedimiento para determinar si hay daños en el tejido hepático. Se utiliza una aguja para extraer una pequeña muestra de tejido del hígado. Esta muestra se examina en el laboratorio para determinar si hay señales de inflamación, formación de tejido cicatricial u otros problemas.

La tomografía computarizada muestra una imagen tridimensional del hígado y de la vesícula biliar que permite observar si hay cálculos (piedras), abscesos, anomalías en los vasos sanguíneos o tumores.

La colangiopancreatografía endoscópica retrógrada es un procedimiento que puede revelar si existe obstrucción o estrechamiento de los conductos biliares. Se inserta un endoscopio (un tubo pequeño y flexible) en la boca. El endoscopio se pasa a través del esófago y del estómago, hasta la parte superior del intestino delgado, donde desembocan los conductos biliares. Se introduce un tinte de contraste a través del endoscopio para facilitar la visualización de los conductos biliares en las radiografías. El médico puede tomar muestras de tejido o fluidos utilizando instrumentos introducidos en el endoscopio. Estas muestras se envían a un laboratorio para ser examinadas.

La gammagrafía hepatobiliar con ácido iminodiacético se utiliza para estudiar la función de la vesícula biliar o el hígado. Se inyecta en el cuerpo un líquido conocido como trazador o marcador radiactivo. A medida que este líquido se desplaza a través del hígado hacia la vesícula biliar y el intestino, puede verse en la gammagrafía. El marcador muestra donde hay ausencia o bloqueo de los conductos biliares y otros problemas.

La colangiopancreatografía por resonancia magnética es una prueba en la que se utilizan campos magnéticos fuertes para crear imágenes de los conductos biliares, el páncreas y la vesícula biliar. Puede revelar conductos biliares anormales o estrechados, o cálculos biliares.

En un sonograma se utilizan ondas sonoras para mostrar una imagen del hígado. Puede mostrar extravasaciones de bilis (acumulaciones de bilis que salen del hígado) y cálculos biliares.

Análisis de sangre para vigilar el estado del hígado

Es posible que tomen una pequeña muestra de sangre para medir el nivel de las siguientes sustancias:

La alfafetoproteína es normalmente alta en los recién nacidos. Pero en niños mayores, un alto nivel de alfafetoproteína en la sangre puede señalar la existencia de cáncer de hígado.

La albúmina es una proteína producida por el hígado. Puede medirse mediante un análisis de sangre. Cuando una persona tiene un trastorno hepático, el nivel de albúmina en la sangre (albúmina sérica) suele ser bajo.

La fosfatasa alcalina es una enzima producida en el hígado y en los huesos. Puede medirse con un análisis de sangre. Un nivel alto de esta enzima señala la existencia de un problema en los conductos biliares del hígado.

La alanina aminotransferasa es una enzima producida por el hígado. Cuando el hígado está dañado, la alanina aminotransferasa pasa a la sangre. Si un análisis de sangre encuentra un alto nivel de alanina aminotransferasa, esto puede ser señal de problemas hepáticos como inflamación, formación de tejido cicatricial o tumor.

El amoníaco es una sustancia dañina que queda en la sangre después de la digestión. Normalmente, el hígado elimina el amoníaco de la sangre y lo convierte en urea, la cual es expulsada del cuerpo con la orina. Si un análisis de sangre muestra que el nivel de amoníaco es demasiado alto, este proceso de eliminación no está ocurriendo como debería.

La aspartato aminotransferasa es otra enzima producida por el hígado. También puede medirse mediante un análisis de sangre. Un alto nivel de esta enzima señala la existencia de lesiones en el hígado, especialmente si también hay un nivel alto de alanina aminotransferasa.

La bilirrubina es una sustancia amarilla que se produce cuando el organismo descompone los glóbulos rojos. El hígado recoge esta sustancia y luego la expulsa del cuerpo con las heces. Cuando hay algo que no funciona bien en el hígado o en los conductos biliares, la bilirrubina puede acumularse en el cuerpo. Esto produce ictericia (coloración amarillenta en la piel y en el blanco de los ojos). La bilirrubina se puede medir de dos maneras: bilirrubina total y bilirrubina directa. Un nivel alto de bilirrubina total significa que el hígado no está descomponiendo bien la bilirrubina. Un alto nivel de bilirrubina directa señala la existencia de una obstrucción en los conductos biliares.

Un análisis de sangre completo es una prueba en la que se miden los niveles de todos los componentes de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Los resultados anómalos de estos análisis pueden ser señal de infección o enfermedad. También pueden indicar la existencia de un problema en el bazo, un órgano cercano al hígado que puede verse afectado por las enfermedades hepáticas.

Los ácidos grasos esenciales son nutrientes necesarios en el cuerpo. Los niveles de ácidos grasos esenciales pueden ser bajos cuando existe una enfermedad del hígado que le impide absorber y transportar correctamente dichos ácidos.

La gamma-glutamil transpeptidasa es una enzima que se mide a menudo junto con otras enzimas para evaluar los problemas del hígado. Esta enzima puede medirse con un análisis de sangre. Si tanto la fosfatasa alcalina como la gamma-glutamil transpeptidasa muestran ambas un nivel elevado en la sangre, esto es señal de que los conductos biliares del hígado pueden estar obstruidos.

La glucosa es azúcar en la sangre. Un hígado sano ayuda al cuerpo a mantener un nivel normal de glucosa. Si un análisis de sangre revela que el nivel de glucosa es bajo, esto puede significar que el hígado no está funcionando correctamente.

El tiempo de protrombina mide la capacidad de coagulación de la sangre. El hígado produce una proteína que facilita la coagulación de la sangre; por lo tanto, los problemas de coagulación pueden ser una señal de enfermedad hepática. Parte de este análisis de sangre es la llamada “relación internacional normalizada“, que mide el nivel de vitamina A.

El ácido biliar en suero es la cantidad de ácido biliar presente en la sangre. Un nivel alto de este ácido significa que los conductos biliares están bloqueados.

Las vitaminas A, D, E y K son vitaminas solubles en grasa absorbidas por el hígado con ayuda de la bilis. Si un análisis de sangre muestra que los niveles de estas vitaminas son bajos, esto podría significar que el hígado no está absorbiéndolas de forma adecuada.

El zinc es un nutriente que se absorbe en el hígado. Si el análisis de sangre muestra un bajo nivel de zinc, esto podría significar que el hígado no está absorbiendo el zinc correctamente.

Krames – 23 de enero de 2009 – Leer la nota completa

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Comentarios (1)

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  1. beatriz dice:

    es bueno o malo tomar aspirinas para el higado cual es el atibiotico que hace menos mal para cualquier infeccion.gracias por su contestacion.