La hepatitis B, un mal silencioso en Argentina

Se cree que en Argentina, sin saberlo, la poseen entre 250 mil y 450 mil personas. Se está vacunando a la población desde el 2000. Cerca del 80% de las muertes por cáncer de hígado es causada por este mal

Millones de personas en el mundo transportan en su organismo la Hepatitis B, pero lo peor de todo es que la mayoría no sabe que está infectada. El virus actúa de manera silenciosa en el organismo durante años, por lo que muchos acuden al médico demasiado tarde, cuando las complicaciones ya han aparecido. Según especialistas cerca del 80% de las muertes por cáncer al hígado se produce por el virus de la hepatitis B (VHB).

Los síntomas -que pueden manifestarse cinco, 10 o 20 años después de haber sido infectado- son muy similares a los de un resfrío: cansancio, náuseas y fiebre, acompañados por la pérdida del apetito, dolor de estómago y diarrea, que también son señales clave de este mal. Si usted tiene alguna de estas molestias, debe acudir al médico quien, por medio de una prueba de sangre, podrá verificar si padece la enfermedad. Otra prueba es la biopsia hepática, mediante la cual se extrae un pedazo muy pequeño del hígado que es examinado en busca de signos de hepatitis B. Actualmente hay vacunas para protegerse de este mal. Ambas requieren que niños, adolescentes y adultos reciban tres inyecciones dentro de un período de seis meses. Tienen una efectividad de 95% y duran por lo menos 12 años en personas con sistemas inmunológicos sanos.

El suple VITAL entrevistó al medico especialista, Fernando Barreyro, especialista Universitario en Gastroenterología, exfellow de Hepatología, Mayo Clinic, ex-residente y jefe de Residentes del Servicio de Gastroenterología y Clínica Médica, Hospital de Clínicas, de la Universidad de Buenos Aires. El profesional, que en el ámbito médico posadeño se desempeña en el Sanatorio IOT y Neuma Respiratoria, fue muy esclarecedor ante la preocupación que genera este tipo de hepatitis que se manifiesta tan silenciosamente. Barreyro es contundente: “de todas, la B es la hepatitis que afecta a más personas en el mundo (unos 400 millones, la mayoría en Asia). En Argentina la prevalencia es 2%, estimándose un rango de 250 mil a 450 mil portadores crónicos. Es de esperar una tendencia en descenso gracias a la vacunación universal que se efectúa en nuestro país (en Argentina están vacunados todos los recién nacidos a partir del año 2000). La mayoría de los casos de adultos en nuestro medio han adquirido la infección por transmisión sexual o contacto con elementos punzantes infectados. Sin embargo, en los últimos años se observa un incremento de casos en población inmigrante procedente de países con elevada prevalencia o de argentinos nativos que se encuentran en zonas limítrofes de países con elevada prevalencia (por ejemplo Brasil y Bolivia). Esto último podría ocurrir en nuestra provincia. Por lo tanto es importante que la población general conozca este problema y evite el contagio o diseminación“.

¿Cuáles son los tipos de hepatitis virales?
Los virus de la hepatitis se han designado con las letras del abecedario, y actualmente se reconocen los virus de la hepatitis A (HAV), B (HBV), C (HCV), D (HDV) y E (HEV). Estos virus se caracterizan por su tendencia a infectar y dañar el hígado, sin embargo presentan marcadas diferencias entre sí. En primer lugar, el haber padecido un tipo hepatitis (A) no confiere inmunidad para los otros tipos de hepatitis (por ejemplo Hepatitis C), por lo que una misma persona puede padecer diferentes tipos de hepatitis virales. Por otra parte, se diferencian por el mecanismo de transmisión: oral en el caso de la A y E, o a través de la sangre en la C y por la sangre y/o fluidos corporales en la B. Finalmente, se diferencian también en su progresión, ya que mientras algunos virus solamente pueden producir hepatitis aguda (A y E), en los otros existe la posibilidad de evolucionar a la cronicidad (B, C y D), que con el tiempo y en algunos casos puede dar lugar a la cirrosis y/o cáncer de hígado.

¿Qué es la hepatitis B?
La Hepatitis B es una enfermedad que afecta el hígado causada por el virus de la Hepatitis B (HBV). El virus puede generar inflamación y daño en el hígado, y en algunos casos puede impedir el normal funcionamiento del órgano. El virus de la hepatitis B se contagia de persona a persona, cuando hay contacto directo con líquidos corporales infectados como son: sangre, semen y secreciones vaginales.

Pero, ¿cómo se contrae?
Hay varias maneras de contraer el virus de la Hepatitis B, algunas de las formas más frecuentes son, tener relaciones sexuales sin preservativo; compartir agujas; el uso de material punzante infectado (no esterilizado; utilizado para hacer tatuajes, acupuntura o perforaciones piercings; compartir cepillos de dientes, máquinas de afeitar, u otros artículos personales con alguien que estaba infectado.
También por haber recibido transfusiones de sangre infectada. Otra posibilidad es que si la mujer que la padece en forma crónica está embarazada, la infección puede pasar al bebé. Es importante aclarar que la hepatitis B no se contagia a través de alimentos, agua o al compartir utensilios para comer.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis B?
Se llega al diagnóstico con análisis de sangre que determinan la presencia del virus. A su vez puede ser necesario extraer una pequeña muestra de su hígado para ver la magnitud del daño ocasionado por el virus. Esto se llama “biopsia hepática“.

¿Cómo es el tratamiento?
En la infección aguda o Hepatitis B Aguda, generalmente se recomienda hacer reposo, beber una gran cantidad de líquidos, ingerir una dieta saludable y evitar el consumo de bebidas alcohólicas. No se usan medicamentos para el tratamiento de la infección aguda, porque los mismos no tienen efectividad en esta fase.
En la Infección crónica o Hepatitis B Crónica existen varios medicamentos que son efectivos para controlar y en algunas personas puede llegar a resolver la infección. Todas las personas que toman estos medicamentos deben ser controladas periódicamente por sus médicos para determinar la efectividad, la resistencia viral y si tienen efectos secundarios.
Algunas embarazadas infectadas por el virus de la Hepatitis B pueden recibir tratamiento para prevenir la transmisión a sus bebés, pero lo más importante es realizar los controles prenatales en forma correcta y prevenir la infección del bebe mediante vacunas e inmunoglobulina.

¿Cuál es el mayor riesgo?
Además es muy importante que todas aquellas personas infectadas con el virus de la hepatitis B sepan que tienen mayor riesgo de padecer cáncer de hígado. Por ello es necesario realizar una ecografía cada 6 meses para evaluar la presencia de nódulos y de esta forma poder realizar un tratamiento precoz y efectivo.

¿En qué cambia mi vida con esta hepatitis?
Muchas personas con hepatitis B viven una vida normal. Detectada precozmente la Hepatitis B tiene tratamiento. El virus de la hepatitis B se transmite por vía sexual, por ello las personas infectadas deben adoptar precauciones en sus relaciones sexuales utilizando preservativo o vacunar a su pareja.
A estar atentos.

¿Cuáles son los síntomas?
Habitualmente, la gran mayoría de las personas con infección aguda o crónica por el virus de la Hepatitis B no tienen síntomas. Cuando aparecen en la infección aguda, los síntomas pueden ser cansancio, fiebre, pérdida del apetito, sensación de gripe, dolor de cabeza, dolores musculares, coloración amarillenta de la piel y los ojos. Los síntomas cuando se hacen presentes, aparecen luego de los dos a cinco meses después de la infección. Habitualmente, los síntomas pueden durar varias semanas o incluso pueden prolongarse hasta seis meses. En determinados casos puede presentarse como una falla hepática fulminante, donde el único tratamiento es el transplante hepático.
Aproximadamente 1 de cada 20 adultos que contraen hepatitis B llega a tener la enfermedad por mucho tiempo, sin embargo si el contagio se produce en edades tempranas la adquisición de la infección persistente se encuentra en el rango del 20% al 60%. Esto se llama Hepatitis B “crónica“. Generalmente las personas con hepatitis B crónica no tienen síntomas. Pero con el tiempo, la infección puede conducir a una enfermedad del hígado llamada cirrosis o presentar cáncer de hígado.

¿Cómo evitarla?
El doctor Barreyro explica que la mejor manera de prevenir la infección es mediante la vacunación. La vacuna contra la Hepatitis B es gratuita y se administra en 3 dosis.
También, existen otras formas de prevenir la propagación o contagio:
– Realizando un análisis de Hepatitis B si está embarazada o si desea embarazarse
– No compartiendo las agujas
– Utilizando preservativo
– Evitando compartir hojas de afeitar, cepillos de dientes u otros artículos personales
– Utilizando únicamente agujas o equipos esterilizados cuando se quiera realizar tatuajes o perforaciones (piercing) en el cuerpo
– Comunicando a sus médicos, dentistas y otros profesionales de la salud si cree o se conoce infectado por el virus de la Hepatitis B

FICHA TÉCNICA
– Dr. Fernando J. Barreyro
Especialista Universitario en Gastroenterología.
Ex-Fellow de Hepatología, Mayo Clinic, EE.UU.
Ex-Residente y Jefe de Residentes del Servicio de Gastroenterología y Clínica Médica, Hospital de Clínicas, Universidad de Buenos Aires.
Actualmente atiendo en: Sanatorio Integral IOT, Bolivar 2376, Piso 4, de lunes a jueves de 16 a 20, teléfono 440540 (int 446). Y en NEUMA, 25 de Mayo 2241, martes y miércoles de 8 a 12, teléfono 439239.

Territorio Digital – Vital – julio 2011 – Nota completa 

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