Alcachofa o alcaucíl, el alimento milagroso

Madrid, 30 nov (EFE).- La alcachofa es un alimento completo que posee, además, propiedades saludables que ayudan a enfermedades como la diabetes, hepatitis…, a reducir el colesterol, la anemia y contribuye a mejorar el estado general del organismo. Consumir esta pequeña planta verde es una forma agradable de mantener el organismo equilibrado sin ganar peso.

Los especialistas recomiendan consumir alcachofa si se padece anemia, porque es riquísima en hierro (el cual la mujer suele perder en exceso después de cada menstruación, debilitándose) y si está demasiado delgado o inapetente, ya que sus principios amargos estimulan el apetito y ayudan a hacer una buena digestión, así como una completa asimilación de los alimentos.

La alcachofa también es una excelente aliada contra el estreñimiento, porque su riqueza en fibras vegetales, ayuda a agilizar tanto el tránsito como el vaciado intestinal, y contra la diarrea, ya que la planta cruda a menudo permite el reequilibrio de toda la funcionalidad del intestino si está alterada.

alcaucil La hortaliza también ayuda a mejorar el estado general, ya que favorece la asimilación de las comidas, restablece el equilibrio orgánico y nervioso y beneficia a todas las glándulas de secreción interna.

El zumo de alcachofa es un concentrado de propiedades saludables, que se puede adquirir en la farmacia o las tiendas de dietética o productos naturales o que puede preparar en su casa con la batidora, exprimiendo las hojas, tallos y pequeños brotes.

Pero, sobre todo, la alcachofa es un freno para las enfermedades. Los estudios médicos indican que los compuestos de la Cynara Scolymus ayudan a prevenir y combatir la diabetes (la alcachofa fresca es muy baja en calorías debido a que la mayoría de sus carbohidratos están en forma de inulina, un polisacárido que al descomponerse no genera glucosa y permite mejorar el control del azúcar sanguíneo en los diabéticos).

Los compuestos de la planta también ayudan a reducir la cantidad de colesterol en la sangre, al aumentar la excreción de esta grasa y reducir su síntesis por parte del hígado. El extracto de la planta disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que tiene un efecto protector contra la arteriosclerosis y los males cardiovasculares.

Las últimas evidencias respaldan su empleo para tratar los males del hígado como la hepatitis, cirrosis, ictericia e “higado graso“, y muestran que su extracto protege este órgano, mejora su metabolismo y ayuda a regenerarlo. También se emplea extracto para tratar la inflamación de la vesícula biliar.

La Cynara además alivia la sensación de plenitud y meteorismo que acompaña a los síndromes dispépticos, ayuda a contrarrestar el estreñimiento y estimula la secreción de jugos gástricos estomacales, favoreciendo los procesos digestivos. Además ayuda a asimilar los productos lácteos, y su extracto es útil para tratar problemas de indigestión y distensión abdominal.

No sólo eso: es diurética y depurativa, tiene efectos favorables sobre los riñones, combate la cistitis, disminuye la excesiva concentración renal de urea, favorece la eliminación de orina y contribuye a eliminar el ácido úrico, causa de los ataques de gota.

Asimismo, hay indicios de que algunos componentes de la alcachofa pueden tener un efecto rejuvenecedor en los tejidos y que son capaces de frenar el exceso de los nocivos radicales libres que se originan debido al metabolismo celular.

La cinaropicrina, otro de los componentes amargos aislados en la alcachofera y similar a la de otra estrella de la fitoterapia, el “Diente de León“, tiene una comprobada acción anticancerígena, según han revelado recientes investigaciones científicas.

La alcachofa es rica en hierro, potasio y zinc, contiene cantidades importantes de vitaminas A y C, y del grupo B como la tiamina y la rivoflavina, así como fibra y celulosa, que favorecen la digestión.

Esta planta, igual que todas las hortalizas, está formada en su mayor parte por agua, lo que conlleva un reducido valor energético, y además es más bien pobre en grasas y proteínas.

De cada 100 gramos de verdura fresca 84 gramos corresponden a agua, 2 gramos a fibras, 2,7 gramos a proteínas, 0,2 gramos a grasas, 12,2 gramos a hidratos de carbono, ¡con sólo 46 calorías!.

Por Isabel Martínez Pita – Hoy Mujer – 01 de diciembre de 2008 – Leer la nota completa

Alcaucil o Alcachofa (Cynara scolymus L)

Inflorescencia madura de la alcachofera, planta herbácea de la familia de las Compuestas. Las partes comestibles son: receptáculo (corazón de la alcachofa) y engrosamientos carnosos de las brácteas (hojas protectoras que rodean la flor).

Originaria de Asia Menor y cultivada desde tiempos remotos. Aparecen plantas similares a las actuales en representaciones del Antiguo Egipto. Fue probablemente introducida por los árabes en Sicilia durante la Edad Media (siglo IX). En España, según testimonios escritos, se conocía y utilizaba a partir del siglo XV.

El alcaucil o alcachofa aporta importantes cantidades de fibra, que tiene efecto saciante y favorece el tránsito intestinal, mejorando el estreñimiento.

Así mismo cabe destacar la presencia de inulina, oligosacárido no digerible, que puede contribuir a la reducción del riesgo de enfermedades degenerativas como las enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II, obesidad, osteoporosis o cáncer, mediante la producción de compuestos derivados de la fermentación colónica, estimulación del sistema inmune, aumento de la biodisponibilidad de minerales y metabolismo de lípidos.

Además, contiene ácidos fenólicos: cinarina (ácido 1,5-dicafeilquínico) y ácido clorogénico (monocafeilquínico); así como luteolina (flavona) y ciranosida (luteolina-7-O-glucósido), glucósido flavonoide derivado de la luteolina. En relación con estos compuestos, varios estudios clínicos han mostrado la eficacia y seguridad de los extractos acuosos de alcachofa en el tratamiento de la disfunción hepato-biliar y complicaciones digestivas, tales como sensación de plenitud, pérdida de apetito, náuseas y dolor abdominal. Así mismo, se ha comprobado un aumento de la secreción biliar y la inhibición de la producción de colesterol endógeno, a nivel hepático. Ambos mecanismos contribuyen a la reducción de los niveles de colesterol sanguíneo.

Referencias bibliográficas
Gebhardt, R (1998). Inhibition of colesterol biosíntesis in primary cultured rat hepatocytes by artichoke (Cynara scolymus L.) extracts. The journal of pharmacology and experimental therapeutics. 286 (3): 1122-1128.
Gebhardt R (2001). Anticholestatic activity of flavonoids from artichoke (Cynara scolymus L.) and of their metabolitos. Med. Sci. Monit. 7. suppl.1: 316-320.
March L (2000). Manual de los alimentos. Una guía práctica para conocer, comprar, conservar y utilizar los alimentos. Alianza editorial.
Pamplona JD (1999). Encicopledia de los alimentos y su poder curativo. Biblioteca educación y salud. Editorial Safeliz. 1ª Edición.

Guía del Mercado Central de Buenos Aires – 01 de diciembre de 2008 – Leer la nota completa

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Comentarios (1)

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  1. GRACIELA CUADRADO DE COSTANTINO dice:

    En el año 2000 tuve hepatitis c fui unas de las pocas personas que pudo negativizar el virus sin tratamiento a los tres meses de haber dado el diagnostico. Mi esposo en esa oportundad no hizo el analisis para saber si el también tenia hepatitis c. En el 2003 despues de mucha insistencia (el no se sentía muy bien de salud) descubrimos que tiene hepatitis c y con una cirrosis compensada, hizo tratamiento por un año con interferon pegilado mas ribavirina, pero lamentablemente al tener el virus genotipo 1b no dio resultado, fue muy duro el tratamiento pero consultamos con su especialissta y el hasta el dia de hoy esta medicado con fluoxetina 20 mg por dia porque se deprimía con facilidad, gracias a Dios lleva su enfermedad como si fuera el primer dia porque su depresión no existe mas gracias al medicamento(Foxetin) y al estar bien animicamente los analisis y ecografías le dan muy bien a pesar que hace 5 años que se le descubrió la hepatitis y la cirrosis.- Me olvidaba comentar que en el lapso que yo tuve la hepatitis hice un tratamiento con limones puro durante catorce dias empezando po uno el primer dia,dos el segundo y asi sucesivamente hasta llegar a 7 y de ahi ir bajando a seis, a cinco hasta llegar a uno todo esos jugos en ayunas .¿Sera tal vez ese el motivo de la negatividad del virus de la hepatitis que yo tuve? Aclaro que el especialista que trato mi enfermedad es reconocido como tal ,profesor de la Universidad de Córdoba unos de los primeros en especializarse desde el descubrimiento del virus C aparte creo que para que funciones el tratamiento hay que estar con muy buena onda y no permitir que el virus progrese todo pasa también por el animo que tenga cada paciente.-Los saluda atte -Graciela Cuadrado de Costantino