Nota sobre hepatitis C en Bolivia

Silenciosa y peligrosa Hepatitis C
El Deber, Bolivia – La prevalencia no es alta pero en Santa Cruz está aumentando la presencia de este mal, indica la directora del Coordinación Regional de Trasplante (Coretra) Dolly Montaño. Se trata de una enfermedad crónica que se transmite a través de transfusiones de sangre sin el debido control, y que puede permanecer en el cuerpo por más de dos o tres décadas sin desarrollar síntomas

La hepatitis más conocida es la producida por el virus A, que provoca un cuadro muy infeccioso. Ataca generalmente a jóvenes y niños como una enfermedad aguda.

José Arteaga recibió un trasplante de riñón hace 10 años. Desde entonces asistía regularmente a sus controles médicos, tomaba diariamente sus medicinas, hasta que, hace tres meses, sufrió un decaimiento. Fue al hospital, y en el análisis el médico estableció el diagnóstico: está afectado del Virus de la Hepatitis C (VHC). Y desde entonces está en tratamiento, porque este tipo de mal no se cura de la noche a la mañana.
José contó que había escuchado hablar en términos generales de la hepatitis, como enfermedad que sufre el hígado, pero desconocía la clasificación en cinco letras del alfabeto. Eso lo motivó a dedicarse a investigar en qué consiste este mal. Le dijeron que cuando no se le aplica el respectivo tratamiento medicinal, puede ser fatal. Pero él confía en que sanará.
Para empezar, el primer dato que obtuvo fue que la hepatitis C es una enfermedad sigilosa, que puede aparecer 20 años después del contagio y que tiene alta prevalencia en gran parte de la población mundial.
Sospecha que se pudo contagiar durante la serie de diálisis a la que se tuvo que someter antes del trasplante de riñón. No encuentra otro motivo. Ahora busca recuperar su salud.

¿Qué es?
La hepatitis C es una enfermedad infectocontagiosa producida por infección con el VHC. Hace que el hígado se inflame y deje de funcionar correctamente.
“El futuro del que está contagiado, si no se toman las previsiones, puede ser nefasto, ya que suele derivar en cirrosis o en cáncer de hígado“, explicó la doctora Dolly Montaño.
El gastroenterólogo Gustavo Sulzer explicó que, a diferencia de la hepatitis A y B, la C normalmente no presenta síntomas, y la persona afectada puede convivir con el mal durante mucho tiempo. “Por eso es importante un chequeo minucioso cuando hay sospechas del contagio“, agregó.

Aumento
La doctora Dolly considera que, en base a apreciación general, están aumentando en Santa Cruz los casos de este mal. Pero la verdad es que no existe estadísticas en Bolivia como ocurre, por ejemplo, en Japón, indica el doctor Ever Escóbar, que hizo su posgrado en ese país. Dice que allí es alto el índice de enfermos de hepatitis C al punto que ha sido declarado un problema de salud pública, como lo es el Chagas en esta región. “Pero en el 50% de las situaciones tratadas, no se sabe el origen de la infección, sobre todo en personas que jamás tuvieron transfusión o alguna operación“, agregó.

Manera de contagio
El médico hepatólogo, Ever Escóbar, explica que se puede contraer este tipo de hepatitis al:

– Recibir transfusiones u otras prácticas médicas con mala esterilización. Por ejemplo, aparatos de odontólogo y de podólogo entre otros.

– Pincharse con una aguja contaminada con sangre infectada (los trabajadores de la salud pueden contraer de esta forma el mal).

– Realizarse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo con instrumentos que contengan sangre infectada.

– Aparte de esto, una mujer embarazada y que tiene la hepatitis C, puede infectar al bebé en su vientre.

– Raramente el contagio puede ser por vía sexual. Se da cuando en la relación existe sangrado.

Transfusiones de sangre
Las personas que recibieron una transfusión de sangre o un trasplante de algún órgano antes de  1990 podrían tener hepatitis C y no saberlo. Es el caso que le sucedió a José. Aunque él se sometió a operación el año 2000, no falta quienes consideran que pudo darse en uno de los tantos diálisis que le practicaron antes de la intervención quirúrgica.
Antes, explica la doctora Dolly, los médicos no podían detectar el virus de la hepatitis C en la sangre, pero ahora hay la denominada Prueba de Elisa, que ayuda a desechar o poner el mal en evidencia con facilidad.

Síntomas
La mayoría no presenta ningún signo. Sin embargo, algunas personas pueden sentirse como si tuvieran un estado gripal. Ciertos cuadros pueden ser la base para un chequeo, como:
– Cansancio.
– Náuseas.
-Picor o picazón en todo el cuerpo.
– Fiebre.
– Pérdida del apetito.
– Sensación de dolor en la zona hepática
– Diarrea
Otros presentan:
– Oscurecimiento de la orina
– Excrementos de color claro
– Color amarillento de los ojos y la piel (ictericia)
“Es aconsejable acudir al médico en caso de tener algunos de estos síntomas“, sugiere el doctor Gustavo Sulzer.

No olvide este detalle
Como quiera que se desarrolla de forma generalmente asintomática, la mayoría de los casos se pone en evidencia mediante análisis sanguíneos realizados en el curso de una donación de sangre, previo a una operación o en un control rutinario.
“Por eso hay que tener mucho cuidado al acudir a una transfusión o análisis de sangre. Tiene que ser en un lugar garantizado. Por ningún motivo hay que ir a cualquier sitio donde hacen propaganda de que le hacen todo barato. No. El material que se utiliza es caro, por eso hay que desconfiar de los centros que los practican, digamos por 50 bolivianos, frente a los 200 bolivianos que es su precio. Les aconsejo, en cualquier caso, el Banco de Sangre, porque ahí se trabaja con  total y absoluta garantía“, aconsejó Dolly Montaño.

Consejos
Para evitar el contagio de este mal, los expertos sugieren tomarse como mínimo las siguientes medidas:
– Desechar una jeringa ya usada en inyecciones.
– Usar guantes si se toca sangre de otra persona.
– Usar condón en las relaciones sexuales de riesgo donde pueda haber sangrado.
– No compartir el rasurador o la máquina de afeitar con una persona infectada, ni cualquier otra cosa que pudiera recoger su sangre.
– Comprobar que toda escoriación (tatuajes o cicatrices) o perforación para pendientes, los famosos piercings y aretes sea hecha con instrumentos esterilizados.

¿Cómo descubrirla?

La única manera de saber si una persona está contagiada de hepatitis C es realizándose los exámenes adecuados de sangre.
Si el resultado es positivo, entonces, y de inmediato, el paciente tiene que someterse a un control periódico con el médico especialista, a fin de seguir de cerca el progreso de la enfermedad y la provisión de la medicina necesaria.

El Deber – Bolivia – 10 de junio de 2010 – nota completa

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Comentarios (2)

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  1. LILIANA dice:

    Hola mi nombre es liliana, soy de colombia y me gustaria saber el correo del Señor Jose Arteaga o poder hablar con el ya que tengo un caso igual al suyo y me gustaria saber el como se encuentra, que tratamiento le estan haciendo y como respondio al mismo mil gracias espero me puedan ayudar es muy importante