Hepatitis B: un nuevo tratamiento logra una curación funcional en el 19% de los pacientes

Un avance histórico en la investigación sobre hepatitis B
Un avance que hace apenas unos años parecía imposible acaba de generar expectativas en la comunidad científica internacional. Un nuevo tratamiento experimental para la hepatitis B logró que el 19% de los pacientes con infección crónica alcanzara una curación funcional de la enfermedad, un resultado sin precedentes en un campo donde las opciones terapéuticas actuales rara vez consiguen este objetivo.
Los hallazgos, publicados en la prestigiosa revista científica The New England Journal of Medicine, corresponden a dos ensayos clínicos internacionales fase III que evaluaron el fármaco bepirovirsen. Para los especialistas, se trata de uno de los avances más importantes de las últimas décadas en la búsqueda de una cura para la hepatitis B crónica, una enfermedad que afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo y que puede derivar en cirrosis, cáncer de hígado y muerte.
Qué es la hepatitis B y por qué sigue siendo un desafío global
La hepatitis B es una infección viral que afecta directamente al hígado y puede presentarse de forma aguda o evolucionar hacia una forma crónica. En la mayoría de los adultos, el sistema inmunitario logra eliminar el virus tras la infección inicial. Sin embargo, en algunos casos el virus persiste en el organismo durante años.
Cuando la infección se cronifica, la hepatitis B puede causar complicaciones graves como cirrosis hepática, insuficiencia hepática y carcinoma hepatocelular. A pesar de la existencia de una vacuna segura y eficaz, la enfermedad sigue siendo un importante problema de salud pública global.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 aproximadamente 254 millones de personas vivían con hepatitis B crónica en el mundo, y la enfermedad causó alrededor de 1,1 millones de muertes, principalmente por complicaciones hepáticas avanzadas.
Hepatitis B en Argentina: aumento de diagnósticos en los últimos años
En Argentina, la situación epidemiológica también ha mostrado cambios relevantes. Aunque el país es considerado de baja endemicidad para la hepatitis B, los registros oficiales evidencian un incremento sostenido en los diagnósticos.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud (diciembre de 2025), las notificaciones anuales de hepatitis B superan los 3.200 casos, con una tendencia ascendente respecto de años anteriores. Este aumento se concentra especialmente en adultos jóvenes.

Si bien la prevalencia sigue siendo baja, con tasas inferiores al 2%, el crecimiento interanual cercano al 15% en las detecciones refuerza la importancia de fortalecer la prevención, el acceso a la vacunación y el diagnóstico temprano.
Bepirovirsen: el fármaco que marca un punto de inflexión en la hepatitis B
El protagonista de este avance es el fármaco experimental bepirovirsen, desarrollado por GSK a partir de una licencia de Ionis Pharmaceuticals.
Los resultados provienen de los ensayos clínicos B-Well 1 y B-Well 2, estudios multicéntricos, aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo, realizados en 29 países. En total, participaron más de 1.800 pacientes adultos con hepatitis B crónica que ya recibían tratamiento antiviral estándar.
El hallazgo más relevante del estudio es contundente: tras seis meses de tratamiento, el 19% de los pacientes tratados con bepirovirsen alcanzó una curación funcional de la hepatitis B, frente al 0% en el grupo placebo.
En términos absolutos, esto significa que 233 de los 1.220 pacientes tratados lograron este objetivo clínico. En el subgrupo con menor carga viral inicial, la tasa de respuesta aumentó hasta el 26%, lo que sugiere que ciertos perfiles podrían beneficiarse más del tratamiento.
Dato clave: el resultado que cambia la perspectiva terapéutica
El 19% de los pacientes tratados con bepirovirsen logró una curación funcional de la hepatitis B, frente al 0% en el grupo placebo. Las terapias actuales rara vez superan el 1% de curación funcional.
Este contraste representa uno de los aspectos más relevantes del estudio, ya que pone en perspectiva la magnitud del avance frente a los tratamientos disponibles actualmente.
Qué significa una curación funcional en hepatitis B
La curación funcional no implica necesariamente la eliminación completa del virus del organismo, pero sí representa un objetivo clínico altamente relevante.
Se considera alcanzada cuando el ADN del virus de la hepatitis B y el antígeno de superficie (HBsAg) no son detectables en sangre durante al menos seis meses tras suspender el tratamiento. Esto indica que el sistema inmunitario ha logrado mantener el control del virus sin necesidad de terapia continua.

En la práctica, este resultado podría permitir a los pacientes reducir o incluso suspender la medicación antiviral de forma prolongada, mejorando su calidad de vida.
Cómo actúa bepirovirsen contra el virus
Bepirovirsen es un oligonucleótido antisentido diseñado para interferir con la producción de material genético del virus de la hepatitis B.
Su mecanismo de acción reduce la síntesis de ARN viral y proteínas clave, disminuyendo los niveles del antígeno de superficie en sangre y favoreciendo la activación del sistema inmunológico.
Además, el 49% de los pacientes tratados logró reducir el HBsAg a niveles bajos incluso un año después del tratamiento, lo que sugiere un posible efecto duradero en el control de la infección.
Seguridad del tratamiento y resultados adicionales
En términos de seguridad, el fármaco mostró un perfil aceptable. Los efectos adversos más frecuentes fueron reacciones locales en el sitio de inyección, dolor leve y elevaciones transitorias de enzimas hepáticas.
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores advierten que la eficacia no es uniforme en todos los pacientes y que aún se requiere mayor estudio para determinar qué grupos podrían beneficiarse más.
Regulación y próximos pasos
Bepirovirsen aún no ha sido aprobado para uso clínico. Actualmente se encuentra bajo evaluación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), así como de agencias regulatorias en Europa, Japón y China. Se espera que las primeras decisiones regulatorias se conozcan durante el tercer trimestre de 2026. Si es aprobado, podría convertirse en una de las primeras terapias capaces de lograr una curación funcional significativa en la hepatitis B crónica
Un cambio de paradigma en la hepatitis B
La investigación sobre hepatitis B ha avanzado de manera sostenida en las últimas décadas, pero pocos resultados habían generado un impacto tan claro como este.
El hecho de que uno de cada cinco pacientes haya alcanzado una curación funcional representa un cambio de perspectiva en el manejo de la enfermedad. Aunque todavía existen limitaciones y preguntas abiertas, el estudio abre una nueva etapa en la búsqueda de tratamientos más efectivos y potencialmente curativos.
Para millones de personas que viven con hepatitis B crónica, este avance representa una señal concreta de esperanza en un campo donde las opciones terapéuticas habían cambiado poco durante años.
Edición: Hepatitis 2000
Fuente The New England Journal Of Medicine





