Diagnóstico de hepatitis E: avances argentinos con inteligencia artificial

Diagnóstico de hepatitis E , digital

Un avance innovador para el diagnóstico de hepatitis E

Investigadores del CONICET, en colaboración con universidades nacionales y el sector tecnológico, avanzan en el desarrollo de un dispositivo digital portátil para el diagnóstico de hepatitis E, una enfermedad emergente que continúa subdiagnosticada en Argentina y América Latina.

El desarrollo se enmarca en la Red ViroSensAr, una plataforma científica creada para impulsar biosensores rápidos y accesibles orientados a la detección de infecciones virales. En diciembre de 2025, este avance fue publicado en la revista ACS Sensors, consolidando un paso importante hacia herramientas diagnósticas más precisas y disponibles en contextos de atención primaria.

El proyecto reúne al Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA), el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE) y el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (INSIBIO), junto con la startup Gisens Biotech, especializada en bioelectrónica y nanotecnología.

Tecnología de punta: biosensores, grafeno e inteligencia artificial

El dispositivo combina innovación en biotecnología con inteligencia artificial. Su núcleo es un chip sensor de grafeno —un material altamente conductor y resistente— que incorpora nanoanticuerpos específicos contra el virus de la hepatitis E.

Estos nanoanticuerpos, desarrollados a partir de proteínas derivadas de camélidos, tienen la capacidad de reconocer con alta precisión el antígeno ORF2, principal marcador del virus. Esta característica permite detectar la infección de manera rápida y confiable.

Un aspecto clave del avance es la incorporación de algoritmos de machine learning, que optimizan la interpretación de los resultados. Gracias a esta integración, el sistema logró mejorar notablemente su rendimiento diagnóstico, alcanzando niveles cercanos al 100% en sensibilidad y especificidad.

Además, al tratarse de un sistema digital, estas mejoras pueden implementarse sin modificar el hardware, lo que reduce costos y facilita su escalabilidad.

Ventajas para el primer nivel de atención

El desarrollo de este dispositivo representa una oportunidad estratégica para fortalecer el diagnóstico de hepatitis E en el primer nivel de atención, especialmente en áreas con recursos limitados.

Otro diferencial relevante es que el test no solo indica positivo o negativo, sino que también ofrece un valor cuantitativo de la carga viral. Esta información es clave para el seguimiento clínico, especialmente en casos que pueden evolucionar a formas crónicas.

Hepatitis E: una enfermedad subdiagnosticada

La hepatitis E es una infección viral hepática que se transmite principalmente por vía fecal-oral, a través del consumo de agua contaminada. Sin embargo, en América Latina y particularmente en Argentina, también se ha documentado la transmisión zoonótica, asociada al consumo de carne de cerdo mal cocida o al contacto con animales infectados.

En la mayoría de los casos, la enfermedad se resuelve espontáneamente en pocas semanas. No obstante, puede evolucionar a formas graves, incluyendo hepatitis fulminante, especialmente en embarazadas, o cronificarse en personas inmunosuprimidas.

Diagnóstico y tratamiento de la hepatitis E

Uno de los principales desafíos es que sus síntomas son indistinguibles de otras hepatitis virales, lo que contribuye a su subdiagnóstico.

En este contexto, contar con herramientas de diagnóstico más accesibles y precisas puede mejorar significativamente la detección oportuna y el seguimiento de los pacientes.

Situación epidemiológica en Argentina y América Latina

Según la Organización Mundial de la Salud, se estiman aproximadamente 20 millones de infecciones por hepatitis E cada año a nivel global. Si bien su mayor prevalencia se concentra en regiones de África y Asia, América Latina no está exenta.

Argentina es considerada un país de baja endemia, pero en la última década se han reportado casos en regiones del centro y norte. Diversos especialistas coinciden en que existe un importante subdiagnóstico, lo que dificulta dimensionar el verdadero impacto de la enfermedad.

En la región, estudios seroepidemiológicos han mostrado prevalencias variables, con presencia tanto de transmisión hídrica como zoonótica. Este escenario refuerza la necesidad de mejorar las estrategias de vigilancia, diagnóstico y prevención.

Una plataforma con proyección regional

El desarrollo del biosensor para hepatitis E forma parte de una estrategia más amplia. La plataforma ViroSensAr también avanza en herramientas para la detección de otras enfermedades virales, como el dengue, con el objetivo de monitorear la circulación de virus, vectores y serotipos.

Este tipo de innovaciones posiciona a Argentina y a la región en un camino hacia soluciones tecnológicas propias, adaptadas a las necesidades locales y con potencial impacto en la salud pública.

Reflexiones

El desarrollo de un dispositivo portátil, rápido y preciso para el diagnóstico de hepatitis E representa un avance significativo para la salud pública en Argentina y América Latina. Su implementación podría contribuir a reducir el subdiagnóstico, mejorar el acceso a la detección en el primer nivel de atención y optimizar el seguimiento de los pacientes.

En un contexto donde las enfermedades hepáticas continúan siendo un desafío, la integración de biotecnología e inteligencia artificial abre nuevas oportunidades para una atención más equitativa, eficiente y basada en evidencia.

Edición: Hepatitis 2000 -
Fuente:Conicet.gov.ar

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