Subsecretaría de Atención a las Adicciones no puede garantizar la atención

Se agudiza el conflicto en la atención de las adicciones

Sabemos que dentro del grupo de personas que viven con una adicción a las drogas, la incidencia de hepatitis virales es mucho más elevada que en otros grupos, la situación que viven quienes tienen que atenderse en centros de rehabilitación en la provincia de Buenos Aires es hoy dramática, urge una solución. Hepatitis 2000 

i030409-hoy-adi Buenos Aires – Desde una comunidad terapéutica platense alertaron que los centros de atención “no tienen cómo pagar los alquileres, la comida ni los elementos de limpieza“. Es por eso que ya no se garantiza la asistencia a los pacientes.

La lucha contra las drogas y la recuperación de quienes han caído en el consumo son dos de los grandes compromisos que imponen estos convulsionados tiempos en los que nos toca vivir. Los gobiernos lo asumen y multiplican sus esfuerzos contra este flagelo que no reconoce fronteras geográficas ni barreras sociales. La empresa es dificultosa y -según alertaron desde sectores involucrados- ha comenzado a flaquear en la región más poblada del país: la provincia de Buenos Aires.

El punto débil, que por supuesto tiene solución, no remite al combate contra el narcotráfico, sino a la otra pata del asunto: la asistencia.
Según indicaron a Hoy desde la comunidad terapéutica ubicada en la localidad platense de La Granja, los centros de atención llevan quince días de paro y prácticamente no brindan asistencia a sus pacientes. Esto los lleva a decir que la subsecretaría de Atención a las Adicciones atraviesa uno de los peores momentos de su historia.

¿Exageran? A juzgar por lo que dijeron fuentes de la propia subsecretaría, no. “Los problemas existen y estamos tratando de resolverlos“, explicaron en ese sentido. Pero las gestiones que se realizan desde el organismo que conduce María Graciela García chocarían contra la aparente indiferencia del ministerio que encabeza Claudio Zin.

Alguna vez, el ministro admitió la existencia de problemas, pero no se observaron acciones que condujeran a la solución. De hecho, esto es lo que escribieron desde aquella comunidad terapéutica: “Los 183 centros provinciales que realizan tareas de atención ambulatoria, internación, desintoxicación y trabajo comunitario no tienen cómo pagar los alquileres, la comida, los elementos de limpieza y los gastos de funcionamiento“.

Hicieron ver que los salarios de los trabajadores “son paupérrimos“ con relación a los de otros empleados del Estado, y alertaron que “en la red provincial se atienden aproximadamente 12.000 pacientes que pueden quedar sin atención profesional gratuita a sus adicciones a causa de la desidia de los funcionarios“.

Mencionaron que la administración Scioli deja sin margen de acción a profesionales con catorce años de experiencia y coloca en una dificultosa situación a miles de personas que habían encontrado un lugar para hablar de sus problemas.
“Los funcionarios hablan de la incidencia de la droga en la problemática de la seguridad“ (discurso harto conocido), pero “vacían de recursos al único organismo estatal que se ha ocupado de este tema en la Provincia“, acusan.

Ante una consulta de este medio, fuentes de la subsecretaría dijeron que el paro tiene dos motivos fundamentales: por un lado, la posibilidad de que ese organismo salga de la órbita del ministerio de Salud para depender directamente de la Gobernación; y por el otro, el insólito hecho de que los responsables de aquellos centros han tenido que poner dinero de sus bolsillos para pagar los servicios (y hacerles frente a los atrasos presupuestarios que ya habrían cumplido dos meses).

En ese contexto, la recuperación de quienes han caído en el infierno de las drogas es aún más complicada, con todo el dolor que eso implica para los pacientes y sus familiares.

Diario Hoy – 03 de abril de 2009 – Leer la nota completa

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