Siempre hay esperanza

"Mi hermano estaba en lista de espera, se encontraba muy mal por la enfermedad, y sentí mucha pena por otra señora que también aguardaba. ¡Y al final ella también ha sido trasplantada!", explicó ayer la familiar de uno de los pacientes atendidos en el maratón solidario del Virgen del Rocío. Con emoción en las miradas, los familiares y amigos de uno de los pacientes que recibió un órgano no tenían ayer palabras para expresar los días de gran intensidad que han compartido en el hospital desde que conocieron la noticia de que había donante.

"Siempre hay esperanza", comentaron varias personas tras visitar al hermano, suegro y amigo. Guardia Civil de profesión y padre de un hijo, un enfermo de Hepatitis C en fase terminal regaló ayer una enorme sonrisa a los compañeros de trabajo y familiares que fueron a verlo a través de una ventana. Desde la cama un simple gesto desveló el entusiasmo de este paciente que ha ganado una batalla más a la grave enfermedad que padece gracias a un donante anónimo. Su mujer y su hijo lo acompañan junto a su cama en el hospital, donde se recupera de las intervenciones quirúrgicas.

Como agente de la Guardia Civil del Sector de Tráfico, este paciente, que está venciendo a la enfermedad, colaboró en años anteriores como escolta del equipo de trasplantes del Hospital Virgen del Rocío para el traslado de órganos. Y ahora la solidaridad de una familia le ha dado una nueva oportunidad de curación.

Ante el llamamiento de su hermana, sus compañeros del Sector de Tráfico de la Guardia Civil respondieron de manera inmediata días antes de la operación para donar la sangre necesaria para las intervenciones. El agente ha tenido que acudir en dos ocasiones al quirófano por sangrados tras el trasplante, pero "ahora se encuentra estable". Su sonrisa desde la cama del hospital es la mejor prueba de ello. Las historias humanas se cruzaron ayer sin cesar en los pasillos del Hospital General de la ciudad sanitaria. En otra ala del centro, otra familia celebraba la recuperación de Cayetano, un joven de 32 años que se encontraba en diálisis desde hace varios años. Su hermano mayor, Carlos, de 37 años le ha cedido un riñón para que se cure de la enfermedad. Tras el trasplante, el doctor José Pérez Bernal acudió a la mañana siguiente para visitar a los hermanos y confirmar a Carlos que Cayetano había orinado cuatro litros. "Su emoción tras conocer la noticia es casi indescriptible", comentó Bernal. "Su hermano no podía orinar desde hace años por la enfermedad". El joven dependía de un riñón artificial y ahora su hermano le ha regalado calidad de vida y años de supervivencia.

Los trasplantes de riñón de donante vivo es una de las terapias más seguras para los enfermos de riñón. Los avances de la cirugía de laparoscopia reducen los riesgos para los donantes. Este año el Virgen del Rocío ya ha practicado cuatro trasplantes de este tipo y tiene previstas otras seis intervenciones este año.

Diario de Sevilla, 04 de octubre de 2008, leer artículo completo

Archivado en:Inicio » Grupos de Autoayuda en Argentina » Testimonios, pacientes, médicos » Siempre hay esperanza


RSSComentarios (0)

Trackback URL

Comentarios Cerrados.