Reunión en Palma de expertos en carcinoma hepatocelular

La función de nuestro hígado es producir proteínas, ayudar a reducir infecciones, limpiar la sangre, digerir los alimentos y almacenar energía. En algunas ocasiones debido al consumo del alcohol, tabaco, anticonceptivos orales, el virus de la Hepatitis B o C, o micotoxinas (producidas por muchas especies del género de hongos Aspergillus) el hígado enferma llegando a producir un carcinoma hepatocelular (CHC) uno de los canceres más frecuentes en el mundo y una de las principales causas de muerte entre los pacientes con cirrosis.
El pronóstico del carcinoma hepatocelular depende del estadio tumoral, el grado de insuficiencia hepática, el estado general del paciente y del tratamiento aplicado. Por tanto, la consideración de la enfermedad por parte de diferentes expertos con criterios estandarizados permite el manejo de una compleja situación clínica con un menor coste y de forma más eficaz.
En este sentido, la ciudad de Palma acogió la reunión de expertos en carcinoma hepatocelular organizada por los Talleres Nexpert de Bayer Health Care, que han permitido a los especialistas de los principales hospitales de Baleares discutir sobre los diferentes aspectos relacionados con el tratamiento de esta enfermedad, especialmente en el manejo del carcinoma hepatocelular, además de los aspectos de futuro del tratamiento con biomarcadores, criterios de valoración y terapia adyuvante.
En la mesa de trabajo los expertos debatieron sobre la utilidad de una nueva molécula que mejora la supervivencia en estadios avanzados y mejora los problemas de recurrencia de la enfermedad. Esta molécula se encuentra en Sorafenib (nombre comercial: Nexavar) un fármaco de terapia dirigida inhibidor multiquinasa de administración oral. Este medicamento actúa bloqueando diferentes vías asociadas a la carcinogénesis reduciendo la angiogénesis y retrasando la proliferación celular.
Según explicó el especialista de Hepatología del Hospital Universitario Son Espases, Pere Vaquer, diversos estudios epidemiológicos afirman que este tipo de cáncer está aumentando en países desarrollados. “La necesidad de vigilancia del enfermo crónico requiere de controles periódicos. Desde nuestra unidad todo el equipo se vuelca en que la atención al paciente sea exquisita e intentamos mejorar su pronóstico“. Las reuniones de expertos en carcinoma hepatocelular comenzaron en la Comunidad Canaria y continuaron en Baleares está previsto que el resto de comunidades autónomas reciban la misma información para estandarizar el manejo y el tratamiento del cáncer hepático en España.
Tratamiento
La gran mayoría de casos de cáncer hepático corresponden al carcinoma hepatocelular. Como apuntábamos antes las investigaciones afirman que una mejor metodología y diseño han permitido conocer la evolución de este tipo de tumor, y en consecuencia han variado las tasas de supervivencia en los últimos años. La elección más adecuada depende de la presencia o ausencia de cirrosis, número de lesiones, tamaño del tumor y el grado de la enfermedad hepática. Con la llegada de las nuevas técnicas de imagen, principalmente la ecografía y el diseño de programas de cribaje, la detección de la lesión focal hepática permite una evaluación rápida y los tumores de un tamaño menor de 5 a 3 cm la se les pueden aplicar diferentes opciones terapéuticas.
Desde el año 2000 se aplica un protocolo de manejo del cáncer hepático, siguiendo las directrices del Barcelona-Clinic Liver Cancer (BCLC). Este sistema de estratificación ha demostrado su validez y además permite establecer la mejor opción terapéutica en cada uno de los estadios. Actualmente, existen tres tipos de tratamientos: la resección quirúrgica, el trasplante hepático y la ablación percutánea, considerados potencialmente curativos y que pueden aplicarse en estadios iniciales según el sistema de estratificación BCLC.
Los pacientes en estadio intermedio BCLC tienen indicado la quimioembolización transarterial hepática, en cambio los pacientes en estadio avanzado el tratamiento de elección aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamento en Estados Unidos (FDA) y la Agencia del Medicamento Europea (EMEA) es el medicamento Sorafenib.
Como hemos dicho anteriormente, el Sorafenib (Nexavar) es un inhibidor multiquinasa de administración oral. Este fármaco actúa bloqueando diferentes vías asociadas a la carcinogénesis, reduciendo la angiogénesis y retrasando la proliferación celular. Estudios internacionales recientes han demostrado efectos beneficiosos en la supervivencia de los pacientes en estadios avanzados tratados con Sorafenib.
Es decir, el tratamiento del carcinoma hepatocelular ha evolucionado en los últimos años. Actualmente los pacientes diagnosticados pueden recibir terapias efectivas en los diferentes estadios hepáticos lo que requiere de la consideración y coordinación de un grupo de expertos o especialistas en las diferentes disciplinas; clínica, radiológica, diagnostica-terapéutica, quirúrgica y oncológica.
Estos equipos aplican criterios basados en la evidencia científica publicada, adaptándose a cada una de las opciones terapéuticas disponibles en los centros de referencia. Por tanto, el enfoque multidisciplinario de cada una de las patologías se va imponiendo como sistema de trabajo que permite obtener los mejores resultados terapéuticos.
Cifras
-Los estudios epidemiológicos sitúan al cáncer hepático como el sexto cáncer más frecuente del mundo y el tercero en mortalidad.
-En el año 2000 se diagnosticaron 49.895 nuevos casos de carcinoma hepatocelular en Europa. En el mismo año 48.586 pacientes morían como consecuencia de la enfermedad. Existen importantes variaciones geográficas por ejemplo países como Grecia e Italia presentan las incidencias más altas.
-Los factores de riesgo por el carcinoma hepatocelular están bien definidos: virus de la hepatitis B y C, el alcohol, el tabaco, la aflatoxina y el uso de anticonceptivos orales. En conjunto explican el 90 por ciento de todos los casos de carcinoma hepatocelular.
-En Europa el 28 por ciento de los casos de carcinoma hepatocelular se atribuyen al virus de la hepatitis B, el 60 por ciento al virus de la hepatitis C, y el resto al consumo del alcohol, co-factor sinérgico con los anteriores. No hay datos suficientes sobre el papel del tabaco en el carcinoma hepatocelular.
-También la hemocromatosis hereditaria y la diabetes han demostrado una asociación positiva entre este proceso y el carcinoma hepatocelular. El papel de la infección VIH en el cáncer hepático esta por aclarar se necesita estudios más amplios y con más largo seguimiento.
Salut i Força – octubre 2011 – Nota completa 

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