Que se haga justicia

El artículo periodístico aquí expuesto habla a las claras de lo que sucede en muchos casos con las Obras Sociales y Medicinas Prepagas a la hora de dar los tratamientos o estudios a infectados de HIV , HCV , otras infecciones y pacientes oncológicos en Argentina.
Nos queda una pregunta: Que sucede con los amigos/as que no pueden presentar un recurso de amparo para obtener su medicación , tratamiento o estudios médicos ?
La nota no merece mas comentarios , habla por si sola.
Hepatitis C 2000

Un juez se dirigió en persona al IOMA por un cóctel contra el HIV
Fue en el trámite de un recurso de amparo. La obra social había incumplido tres veces la entrega del fármaco

El presidente del IOMA fue intimado a conseguir el fármaco en 5 horas. Si no, sería multado y denunciado

Por primera vez, el titular de un juzgado en lo Contencioso Administrativo, donde tramitan numerosos amparos por costosos medicamentos, decidió constituirse personalmente en la sede del Instituto Obra Médico Asistencial de calles 46, 12 y 13.

El magistrado preguntó por los responsables del Área de Amparos del IOMA. Le dijeron que no se encontraban. Luego requirió por la encargada del Área de Farmacia. Y la respuesta fue que estaba de licencia. Finalmente, pidió por alguno de los siete directivos de la obra social. No había ninguno. Los esperó durante dos horas. Y no aparecieron.

La imagen del “procedimiento“ o el “allanamiento judicial“ es más bien típica de los casos policiales y los hechos criminales. En tribunales, se sabe que las cuestiones administrativas deberían resolverse con escritos o simples llamados telefónicos.

Pero nada de eso ocurrió con la paciente L.E., de 45 años, casada y madre de una joven adolescente. Presentó un amparo ante la Justicia porque el IOMA incumplió en tres ocasiones con la entrega del fármaco.

El amparo fue resuelto -con sentencia- por el juez nº 1 en lo Contencioso Administrativo de La Plata, Luís Federico Arias. Allí consta que por cada uno de los incumplimientos de la obra social, la paciente elevó su carga viral con gravísimo riesgo para la salud.

También se vio obligada, según le recomendó un calificado infectólogo, a cambiar de cóctel cada vez que el IOMA le “cortaba“ el suministro. Cada partida cubre sólo la ingesta de un mes. Terminado ese plazo, L.E. debe hacer autorizar las recetas y retirar los medicamentos nuevamente.

La cadena de incumplimientos comenzó en mayo de 2004. L.E. recurrió a una abogada, presentó el recurso, y así se enteró que su caso no era el único. La modalidad no sólo se extiende a otros enfermos de sida, sino que también se da en pacientes oncológicos. Precisamente, son los fármacos más costosos y escasos del mercado.

La última vez que el IOMA no autorizó “a tiempo“ el remedio, la carga viral de L.E. trepó de 50 unidades a 15 mil, con serio riesgo de vida.

Ayer, el juez decidió ir en persona a la sede central de calle 46. Eran las 10.30, cuando, ante la ausencia de la totalidad de los directivos, decidió labrar un acta. Consignó que “intimaba al Presidente del IOMA, Javier Massa, a que en un plazo de 5 horas obtenga el fármaco“. En caso contrario, recaerían sanciones económicas (multas o astreintes) y lo denunciaría ante el juez en lo Criminal de turno.

“Siempre hubo retrasos“

Sólo un empleado de nombre Alejandro, en el sector “Amparos“, se animó a decir que “tal vez“ sobre “el mediodía, el problema se solucionaría“. El juez en lo Contencioso Luís F. Arias (foto) decidió no esperar. Y exigió la presencia del titular del IOMA. Antes de la llegada de Javier Massa, cuatro empleadas (una recepcionista, y tres secretarias) trataron de apaciguar el trámite. “En toda organización alguien debe tomar decisiones. No puede ser que quienes lo deben hacer ni siquiera estén presentes para dar una explicación. Y que siete directores ni siquiera se organicen para dar la cara aunque sea uno, una vez por semana“, señaló una alta fuente judicial.

El personal del Juzgado les explicó a las secretarias de la obra social que no se puede presentar un Juez por cada uno de los miles y miles de pacientes que requieren con riesgo de vida los costosos medicamentos.

La abogada de la paciente L.E., Claudia Grilli, dijo a Hoy que “siempre hubo retrasos en la entrega del cóctel. Ellos alegan que no pueden dar el remedio porque falta la autorización del Camoite, un ente que pertenece al Colegio de Farmacéuticos“.

“La última vez que cortaron la entrega fue el 30 de diciembre. Ahí se terminaba el cóctel de la paciente. Pero IOMA estaba cerrado hasta el 2 de enero. Ellos tienen las historias clínicas y saben que L.E. no volvería a resistir otro cambio de medicación“, dijo Grilli.

“Con los sueldos que cobran las autoridades, y no dan la cara. Está en juego la salud de los afiliados. A la enfermedad, suman una innecesaria situación de disgusto y de estrés“, enfatizó la letrada, que presentó tres cartas documento junto al amparo.

Fuente: Diario Hoy

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