Día de la lucha contra la hepatitis c, primeros comentarios.

El 19 de Mayo, Día Internacional de la Lucha contra la Hepatitis C, tuvo una amplia repercusión internacional, en un próximo articulo escribiré sobre la repercusión en cada país, dejo ahora una de las tantas notas que se produjeron por haber llegado con la suma de nuestro trabajo a muchísimos medios periodísticos.
La tarea ha sido exitosa, gracias a todos los que participaron de alguna manera en esta tarea!!!.
Eduardo P.PVer fotos de la repercusión

Artículo:
Hepatitis C no tiene vacuna, pero puede controlarse
Hay unos 300 millones de afectados en el mundo que en su mayoría no lo sabe.

En el mundo hay 300 millones de personas afectadas y la mayoría no lo sabe. Catorce agrupaciones de enfermos pertenecientes a ocho países solicitan a las autoridades más divulgación sobre la patología que no tiene vacuna, e igualdad de oportunidades en la atención médica de todos los infectados del planeta. La vía de contagio es igual a la del virus del sida (VIH) y los enfermos no pueden donar sangre de por vida.

Piden medidas para frenar la expansión de la hepatitis C

El 19 de mayo se conmemoró el “Día Internacional de la Lucha contra la Hepatitis C“. Debido a la falta de información y a las acciones insuficientes de los gobiernos sobre esta enfermedad -que se contagia del mismo modo que el VIH (virus del sida)- y que también avanza lentamente a nivel mundial, 14 organizaciones de afectados por hepatitis C de ocho países, presentaron a la comunidad nacional e internacional el “Manifiesto Internacional de las personas afectadas por el virus de la hepatitis C (VHC)“, donde hacen un llamado de atención acerca de una epidemia que puede controlarse.

A través del documento, los afectados por la hepatitis C, desean hacer llegar a la opinión pública y a las autoridades responsables de la salud las condiciones en las que viven los enfermos. Quieren que su divulgación pueda servir para frenar la creciente expansión de la enfermedad y para que las autoridades sanitarias competentes adopten medidas que apunten a solucionar definitivamente la afección que los aqueja, y para la cual todavía no hay vacuna que la prevenga.

Más de 300 millones de personas en el mundo están infectadas por la hepatitis C (VHC) y la mayoría no lo sabe. La hepatitis C generalmente no presenta síntomas por eso es una de las llamadas “enfermedad silenciosa”. El virus C destruye lentamente las células hepáticas y puede, con el transcurso de los años, producir cirrosis o cáncer hepático.

La hepatitis C se transmite cuando se produce un contacto entre sangre sana con sangre infectada por el virus C (transmisión vía parenteral). Por no adoptar medidas de asepsia adecuadas contra la hepatitis C han ocurrido transmisiones en el ámbito de la sanidad pública y privada, mediante transfusiones y/o utilización de hemoderivados para el tratamiento de otras enfermedades. También se contagia el virus por compartir jeringas -especialmente entre los adictos a las drogas-; en centros odontológicos; en los lugares que se dedican a colocar piercings y realizar tatuajes; en los servicios de podología, etcétera.

“La hepatitis C, cuya característica es ser una enfermedad generalmente asintomática, -señaló a SALUD Francisco Palazzo, titular de la cátedra de Gastroenterología de la UNT, jefe del servicio de la especialidad en el hospital Angel C. Padilla, y jefe de la Unidad Centinela de Hepatitis en Tucumán, que funciona en el mismo hospital-, suele ser diagnosticada de manera fortuita, durante los controles médicos en las empresas, en las donaciones de sangre o en análisis prescritos por facultativos en búsqueda de otras patologías“.
Quizá por la fecha relativamente reciente del descubrimiento del virus C (1989) y por la propia complejidad de la función hepática, no todos los profesionales de la medicina están capacitados para tratar adecuadamente la enfermedad. De ahí que algunos le restan importancia, con las consecuencias negativas que tal actitud puede acarrear, o, por el contrario, aconsejan a los afectados pautas de comportamiento erróneas, lo que contribuye a incrementar el estado de depresión que genera la propia patología y a intensificar el sentimiento de soledad en que viven muchos de los afectados, explican en el manifiesto los contagiados con el virus de la enfermedad.

Para paliar estos y otros problemas que hacen que la hepatitis C se esté extendiendo rápidamente entre la población mundial, los enfermos exigen a las autoridades sanitarias:
– Campañas de divulgación, conocimiento y prevención de la hepatitis C, promoviendo la detección temprana y dando a conocer públicamente los grupos de riesgo.

– Formación de los médicos de atención primaria en el conocimiento genérico del mal, para que sepan hacer el diagnóstico.

– Aplicar marcadores hepáticos cuando el valor de las transaminasas estén altas o de síntomas que hagan sospechar la enfermedad.

– Prueba de marcadores hepáticos y anti C a quienes estén comprendidos en grupos de riesgo.

– En caso positivo, brindarle atención inmediata con médicos especializados.

Los enfermos piden igualdad en la atención
Catorce agrupaciones de enfermos de ocho países (Argentina, EE.UU., Canadá, Israel, Chile, España, México y Guatemala) reclaman en la Argentina puntos que aún no están resueltos como en otros países:

– Control obligatorio de la sangre que se dona, con métodos de biología molecular que reducen el período ventana (transmisión) de 90 a 11 días, que se aplica sólo en tres centros del país. Exigen que su uso sea obligatorio en todos los bancos de sangre.

– La aplicación de la terapia Interferón pegylado + Ribavirina, u otra efectiva, respetando la indicación médica. El único tratamiento parcialmente efectivo para tratar hoy el virus de la hepatitis C en la co-infección con VIH es el Interferón Pegylado + Ribavirina.

– Entrega continua de los medicamentos específicos, por parte del Estado y de las obras sociales. Reconocimiento del 100 % en todos los estudios de diagnóstico.

– Provisión de reactivos a todos los hospitales públicos para la detección del virus y para la cuantificación de la carga viral y genotipo, que son necesarios para indicar la terapia.

– Que los pueblos y parajes accedan fácilmente a la misma atención especializada que se brinda en las grandes ciudades. Piden igualdad de oportunidades en salud.

El paciente debe estar informado
Los pacientes deben recibir, como práctica generalizada, la documentación de las pruebas realizadas; de los análisis prescritos;de la historia clínica. Seguimiento integral multidisciplinario de los afectados por los problemas psicológicos y físicos que acarrea la patología o por los efectos secundarios que genera el tratamiento para la hepatitis C.

Se trata de una afección crónica
Los afectados de Hepatitis C piden que el Estado reconozca el carácter crónico de la hepatitis C, a los efectos laborales como sociales. Que la co-infección hepatitis C /VIH (Sida) incluya los mismos derechos, sumados a la urgente investigación de métodos más efectivos de tratamiento y la adecuada información temprana.

Que se instituya el día del mal
En el “Manifiesto Internacional de las Personas con Hepatitis C“ solicitan que la OMS reconozca el 19 de mayo como Día Mundial de la Hepatitis C. Esta jornada específico debe servir para que se intensifique el trabajo en las soluciones de la problemática de esta enfermedad de acuerdo con las necesidades de cada país.

El virus “C“ es el peor de todos
El virus de la hepatitis C (VHC) se contrae del mismo modo que le virus del sida (VIH). “Es el malo de la película“, indica Francisco Palazzo. Se trata de un virus mutante para el cual no hay vacunas todavía. El enfermo puede contagiar toda la vida, y no debe donar sangre. Aconsejan tener una pareja estable y evitar la promiscuidad sexual.

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